sábado, 9 de marzo de 2024

¿DE QUÉ SE RÍE?

      Recita Luis Arranz Boal


El poeta observa la foto de un ministro en un periódico de Uruguay. Está exultante y se ríe y es esta risa la que le hace sentir al poeta que la persona que muestra el periódico no es nadie especial, que es un hombre cualquiera. Cuanto más mira la foto, más piensa en lo que le hace sentir el ver esa foto. Los muchos problemas de su país.


En una exacta

foto del diario,

¡Señor ministro

del imposible…!

vi en pleno gozo,

y en plena euforia,

y en plena risa,

su rostro simple.

¡Seré curioso,

señor Ministro!

¿De qué se ríe?

¿De qué se ríe?


De su ventana,

se ve la playa…

¡Pero se ignoran

los cantegriles!

¡Tienen sus hijos

ojos de mando,

pero otros tienen

mirada triste!

¡Aquí, en la calle,

suceden cosas

que, ni siquiera

pueden decirse!


¡Los estudiantes

y los obreros

ponen los puntos

sobre las íes!

¡Por eso digo,

Señor ministro!

¿De qué se ríe?

¿De qué se ríe?


Usté conoce

-mejor que nadie-

la ley amarga

de estos países.

Ustedes… ¡duros

con nuestra gente!

¿Por qué con otros

son tan serviles?

¡Cómo traicionan

el patrimonio,

mientras el gringo

nos cobra el triple!

¡Cómo traicionan

usté y los otros!

¡los adulones!

¡y los seniles!


Por eso digo,

¡Señor Ministro!

¿De qué se ríe?

¿De qué se ríe?


Aquí, en la calle,

sus guardias matan.

Y los que mueren

son gente humilde.

Y los que quedan

-llorando rabia-

seguro piensan

en el desquite.

Allá en la celda,

sus hombres hacen

sufrir al hombre.

Y eso no sirve.

Después de todo,

¡Usté es el palo

mayor, de un barco,

que se va a pique!

¡Seré curioso,

señor ministro!

¿De qué se ríe?

¿De qué se ríe?

(M. Benedetti)

CÓRDOBA

 


Córdoba Cristiana y mora,

Córdoba Mora y Cristiana,

eres un rayo de luz 

que alumbra cada mañana. 


Tus callejuelas bonitas, 

tus balcones  de colores, 

parieron grandes artistas

 sembraron grandes amores. 


Son sus patios cordobeses 

la envidia del mundo entero

 junto con la Catedral 

que brillan como luceros. 


Y la plaza Corredera,

el bello puente Romano, 

y su Medina Azahara 

Yo quisiera contemplarlo.


 Además tiene otro encanto 

que es su gran gastronomía, 

y todo aquel que la prueba 

vuelve al siguiente día.


 Por eso yo a ti te quiero 

porque eres muy especial,

que nací ese buen día  

no te olvidaré jamás.

Paquita Regalón

MI PLANTA DE POTUS


 Mi planta de potus 

un día cualquiera, 

me la regalaron

 casi estaba muerta. 


Y me preguntaron 

te gustan las plantas? 

y contesté,!!claro!! 


Me dije a mi misma 

esta pobre planta 

poco va a durar,

la tierra está seca 

que pena me da. 


Me la traje a casa 

le di de beber

 para que pudiera 

así florecer. 

Y su nueva vida

comenzó a surgir 

brotaron sus hojas, 

comenzó a vivir.

 

Converso con ella, 

y también le canto, 

se ha puesto tan linda 

que está, que da encanto.


Paquita Regalón

sábado, 2 de marzo de 2024

PARA DON ANTONIO MAYO


 

Al más resoluto bardo:

“que tu musa te acompañe

y el maligno no te engañe

con vocabulario tardo.

Que tu porte tan gallardo

reciba felicidades,

alegrías y amistades,

en tu honor, el mismo día

en que toda Andalucía

canta sus festividades”.


Luis Arranz Boal

LA HERMANA POBRE

 La hermana pobre

Duodécima a un exquisito bocado


Tiene dentro bechamel,

extraña mezcla de leche,

con harina y lo que l’eche,

el maestro del hotel.


Hay que ver el buen papel

que desempeña en la mesa

esta humilde princesa,

tan morenita y coqueta,

nuestra apreciada croqueta.

Con taquitos de jamón

le da envidia al canelón

ésta hermana tan discreta.


Aleix Diz Ardid

9 febrero de 2024

viernes, 1 de marzo de 2024

CANTA EL VIENTO UNA CANCIÓN

            Para Paquita Regalón 
            "Cantante, y Rapsoda"

Canta el viento una canción,
nadie sabe que es robada,
la canta para la flor
y del ruiseñor es nana.

Bailan los cielos de azul
con nubecillas aladas,
las notas de su compas
los versos de esta tonada.

Y por la noche la luna
sale radiante plateada.
Cuentan que allá entre estrellas
sueña corriendo, alocada.

Para llegar a la cumbre
donde el viento seductor
silva entre rocas y jara,
las notas de una balada.

¡Canta el viento una canción!
¡Nadie sabe que es robada!

Más cuando llega la luz
alumbrando la mañana,
halla al viento picarón
con la oreja en la ventana.

Es la casa de Paquita
que canta cada mañana,
sabe que el viento espera
su canto cada alborada.

Para que sueñe la vida
amaneceres de amor,
tardes de rosa y naranja,
con noches, de luna clara.

¡Canta Paquita!
Para que el viento nos bañe,
con tu voz enamorada.

Antonio Villegas Martín