Qué seria de la vida sin tu vientre,
qué seria del amor si tú no amaras,
cómo podría sin tu regazo ardiente
crecer segura la flor de una esperanza.
Cómo sería la música del aire
si no tuviera el murmullo de tu voz,
cómo podría florecer un sentimiento
si tú no fueras la diosa del amor
Cómo podría existir la primavera
aunque las flores más hermosas la adornaran
si no estuviera en la forma de tu boca
la rosa mas hermosa dibujada.
Cómo podría yo vivir sin la sonrisa
que ilumina mi camino en la mañana,
cómo podría subir la cuesta de la vida
si no estuvieras a mi lado enamorada.
Cómo sería sin ti la noche oculta,
cómo sería sin ti la noche clara,
cómo podría yo salir de la amargura,
cómo podría, si tú no me sacaras.
Hoy ya no hay nada que oculte tu destino,
pero aún hay nubes que el viento no derrama,
y alguna piedra que estorba en tu camino,
y entre los nardos, alguna hierva amarga.
Dame tus nubes que el viento no ha vencido,
pondré otro grito en mi rota garganta,
toma mi mano, sujétate que unidos
alcanzaremos la luz de la alborada.
Si tú no fueras...
¿Qué sería yo?
¡Nada!
Nicanor López Ruano