La tarde de agosto, de amor el deseo.
El cielo de azul, sobre el arroyuelo.
De verde los sauces, marcado sendero.
La voz de Cristina, sonaba en el viento.
Gimiendo la roca, susurro y anhelo.
!Llevaba el arroyo, la gracia del cielo¡
Antonio Villegas Martín
04/08/23