Vicente Espinel lo dijo:
la Décima son diez versos…
Tres van rimados inversos
y, en el cuarto, un punto fijo.
¡La recita el padre al hijo!
Su carácter puntiagudo,
deja al ingenuo desnudo.
Rompe la risa al bigardo
y, cualquier poeta o bardo,
troca al honrado en cornudo.
Luis Arranz Boal