Un poema de Paquita Regalón.
Recitado por ella misma.
Me gustaría ser pequeña,
y que cogieras mi mano,
como cuando me llevabas
Si pudieras escuchar,
todo lo que de ti pienso,
pues habla mi corazón
de lo que llevo por dentro.
Que contenta te ponías,
cuando me iba con Tigo,
y jugábamos a cartas
con los que eran vecinos.
A los que hacías calcetines,
tu manos eran dos maquinas,
y así con mucho cariño,
Y aunque no tenias dinero,
cada semana me dabas,
¡quitándotelo de ti
aunque te hacia mucha falta!
Me calentabas las manos,
cuando las tenia frías,
y aunque hiciera travesuras
casi nunca me reñías.
Con seis años empezaste,
a ganarte tu salario,
y a pasar frio y calor,
y sufrir grandes trabajos.
Pero seguiste luchando,
en ese maldito sótano,
para poder tener algo
que llevarte al estomago.
Después pasaron los años,
y tuviste la gran suerte
de conocer al abuelo,
y nunca dejo de quererte.
Eras toda una alegría,
y cantabas en tu puerta.
con la guitarra del abuelo,
así hacíais las fiestas.
No había mucho que comer,
y matabais el hambre,
y buscabais la alegría
bailando en toda la calle.
Allí estabais vosotros
para crear buen ambiente,
y hacer que los corazones
se volvieran más valientes.
Con todos los sinsabores
que tuviste que sufrir,
¡jamás vi que tu boca
dejara de sonreír!
Me contagiaba tu risa,
¡esa risa angelical!
¡y se que mientras yo viva
jamás la podre olvidar!
Paquita Regalón
Etiquetas: Paquita Regalón
Yo como tu Paquita tengo unos recuerdos muy gratos de mi abuela Angustias, por eso me encanta tu poesía, me he sentido completamente identificado con el.
ResponderEliminarFelicidades.